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Restos de comida y Ley REP: por qué no están y qué hacer con ellos

Los restos de comida no son un producto prioritario de la Ley REP, pero sí se pueden aprovechar. Te contamos por qué quedan fuera de la ley y cómo compostarlos en casa, paso a paso.

Los restos de comida no forman parte de los productos prioritarios definidos por la Ley REP (Ley 20.920), a diferencia de categorías como las pilas, los envases y embalajes o las baterías, que sí están reguladas bajo este régimen.

Los productos prioritarios son bienes manufacturados que una empresa produce o importa para comercializarlos en el mercado nacional. La ley impone a esas organizaciones la obligación de organizar y financiar su recolección y valorización al finalizar su ciclo útil. Los restos de comida, en cambio, constituyen residuos orgánicos biodegradables: no derivan de una fabricación industrial a la que se le pueda atribuir una responsabilidad extendida bajo el mismo esquema legal.

El hecho de no estar incluidos en la Ley REP no significa que deban terminar en un vertedero. De hecho, los residuos orgánicos son de los más sencillos de valorizar debido a su capacidad intrínseca de descomposición biológica. La vía principal para gestionarlos a nivel domiciliario es el compostaje, proceso mediante el cual la materia orgánica se degrada aeróbicamente hasta transformarse en abono rico en nutrientes para suelos, macetas y huertos.

Para asegurar un compostaje doméstico eficiente y sin inconvenientes:

Materiales aptos:

  • Cáscaras, pulpa y recortes de frutas y verduras.
  • Borra de café, hojas de infusiones y bolsitas de té (retirando previamente la grapa metálica).
  • Cáscaras de huevo trituradas.
  • Hojas secas, restos de podas triturados y pasto cortado.

Materiales no aptos para compostaje casero:

  • Carnes, huesos, espinas y restos de pescado.
  • Derivados lácteos, salsas y alimentos con alto contenido de grasa o aceites.
  • Heces de perros, gatos u otras mascotas carnívoras (por riesgo patógeno).
  • Bolsas o plásticos etiquetados como "biodegradables" o "compostables", a menos que cuenten con certificación expresa de compostabilidad domiciliaria.

Para poner en marcha este proceso en el hogar:

  • Segrega en la cocina: utiliza un recipiente hermético o con filtro de carbón para almacenar temporalmente los descartes vegetales.
  • Controla la relación carbono-nitrógeno: equilibra siempre la materia húmeda (restos de cocina verdes/frescos) incorporando una cantidad equivalente de materia seca (hojas secas, aserrín o cartón corrugado sin tintas).
  • Regula el nivel de humedad: la mezcla debe sentirse similar a una esponja húmeda bien exprimida, evitando tanto la sequedad como el encharcamiento.
  • Oxigena la mezcla: revuelve la compostera periódicamente para facilitar la aireación e impedir procesos anaeróbicos que produzcan malos olores.
  • Aprovecha alternativas locales: si no dispones de patio o espacio suficiente, averigua si tu municipalidad o junta de vecinos cuenta con composteras comunitarias o programas de recolección diferenciada de orgánicos.

Algunos errores comunes que deben prevenirse:

  • Depositar residuos orgánicos en contenedores de reciclaje de papeles, plásticos o metales; los restos grasos o húmedos contaminan los fardos y arruinan su procesamiento industrial.
  • Incorporar carnes, quesos o frituras al compost casero, lo cual suele atraer roedores, moscas y malos olores.
  • Descuidar la ventilación o la humedad del sistema, provocando putrefacción o deteniendo la actividad biológica.
  • Suponer que, al no estar contemplados en una ley de recolección obligatoria, carece de impacto ambiental enviarlos a la basura común.

En síntesis:

  • Los restos de comida no están catalogados como productos prioritarios en la Ley 20.920.
  • Los productos prioritarios corresponden a bienes como baterías, pilas, lubricantes, neumáticos, aparatos eléctricos y envases.
  • La fracción orgánica representa cerca del 50% de la basura domiciliaria y puede revalorizarse mediante compostaje o vermicompostaje.
  • Es fundamental mantener aislados los restos de comida de los envases reciclables para no contaminar estos últimos.
  • Ante la falta de espacio para compostar, consulta los puntos verdes de orgánicos de tu comuna.

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